Una plataforma de reservas online y recordatorios automáticos de vacunas para clínicas veterinarias factura 8,2 millones de dólares al año y da servicio a más de 3.000 clínicas en 18 países.
En España, la keyword semilla de un negocio parecido recibe 10 búsquedas al mes. Ese contraste es el artículo entero.
El caso: Vetstoria
Vetstoria es un software de reservas online y recordatorios automáticos (vacunas, revisiones) para clínicas veterinarias independientes. Se fundó en Reino Unido en 2015, un año más tarde de lo que suele citarse, y su tracción real es mayor de lo que parece a primera vista: en 2019 ya daba servicio a 2.000 clínicas en 18 países.
Hoy, según datos de Latka, la cifra sube a más de 3.000 clínicas y 8,2 millones de dólares de ingresos anuales (2024), con un equipo de 95 personas detrás.
Cómo funciona el negocio
El modelo es suscripción SaaS mensual por clínica, pensado para integrarse con el software de gestión que la clínica ya usa, no para sustituirlo. Vetstoria no vende directamente al dueño de la mascota: vende a la clínica, y es la clínica la que redistribuye el servicio a sus clientes a través de una app o portal donde reservan cita y reciben el recordatorio de la próxima vacuna sin que nadie tenga que acordarse de llamar.
Con 95 personas para 3.000 clínicas, no es un producto que se venda solo. Hace falta soporte, onboarding e integración con distintos softwares de gestión veterinaria según el país, porque cada clínica ya viene con su propia herramienta de fichas y facturación.
¿Y en España?
Los números locales son el dato incómodo de este caso:
- Volumen de búsqueda: 10 búsquedas/mes en España (keywords semilla), frente a 20/mes en el mercado de origen.
- CPC: 5,69€, lo que sugiere que hay algo de valor comercial detrás, pero sobre un volumen mínimo.
- Google Trends: interés de 1,9/100 en España, y cayendo. El término relacionado que más asoma es “recordatorio vacunas mascota”.
- Competidores directos: solo 2 — gestiondeclinicasveterinarias.com y miveterinario.es.
La verificación web matiza el segundo: miveterinario.es no es una clínica individual, es una plataforma B2B2C real, con app gratuita para clientes de clínicas, reserva de citas online, recordatorios automáticos, historial de mascotas e integración con el software de gestión WinVet. Es, básicamente, el mismo modelo que se plantea aquí, ya operando.
La razón de fondo por la que el hueco sigue abierto es simple: la mayoría de clínicas veterinarias españolas gestionan sus citas por teléfono o WhatsApp. A diferencia de peluquerías o estética, que ya tienen Booksy y Fresha asentados, aquí no existe el hábito de reservar online con un software especializado.
El hueco existe, pero casi nadie en España lo está buscando todavía.
La lectura
La competencia, en sí, no es el problema: dos jugadores directos en todo el país es poco para un vertical con miles de clínicas. El problema es que el mercado no muestra señales de estar pidiendo esto. Diez búsquedas al mes y un Trends en 1,9/100 y bajando no son la foto de una demanda latente, son la foto de una demanda que casi no existe.
Eso cambia el tipo de negocio que habría que montar. No es un juego de SEO y anuncios esperando a que la gente busque “software para clínica veterinaria”: es venta directa, clínica a clínica, convenciendo a un veterinario que hoy resuelve las citas con el móvil de recepción de que merece la pena pagar una suscripción mensual por algo que no ha pedido.
Aquí no se vende resolviendo una búsqueda, se vende convenciendo clínica a clínica.
Eso encaja mejor con un perfil muy concreto: alguien que ya esté dentro del ecosistema de software veterinario español (un integrador, un revendedor de alguna gestión clínica existente, alguien con contactos reales en el sector) y pueda entrar con relación previa, no con una landing y una campaña de Google Ads esperando tráfico que hoy no existe.
Para alguien sin ese acceso, el camino es mucho más largo y más caro de lo que sugiere la cifra de Vetstoria en Reino Unido.



