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En resumen: llevo dos semanas con Instinct, un asistente personal de IA al que hablo por WhatsApp. Le puse de nombre Aimar, como el mítico Pablo Aimar, xD Me resume el correo cada mañana, ordena la bandeja, filtra alertas, prepara las facturas del trimestre, crea reuniones y me manda recordatorios. También tiene límites, aquí te los cuento. Al final está mi enlace de invitación, por si te apetece probarlo, porque el acceso es solo por invitación.
Hace dos semanas me colé en la beta de Instinct. Es un asistente de IA sin app: le escribes por WhatsApp como a un compañero de curro y se pone a hacer cosas. Le puse de nombre Aimar. Sí, por Pablo Aimar. Si eres de los míos, no hace falta que te lo explique xD
Te cuento qué le he encargado, qué ha hecho bien, dónde se ha estampado y si creo que merece la pena. Al final tienes mi invitación, porque ahora mismo solo se entra así.
Lo raro es que ahora me escribe él a mí
“Pablo, tienes dos reuniones que se pisan a las 10.” “Lo que dijiste que mandarías el martes sigue sin salir.” “Una de las webs ha saltado con una alerta de seguridad.”
Llevo una agencia web y mi correo es un vertedero: presupuestos, dominios que caducan, avisos de servidor, notificaciones de mil herramientas. Antes empezaba el día apagando fuegos antes de dejar a los niños en el cole. Ahora empiezo leyendo un resumen de cinco líneas en el WhatsApp.
Y lo que más me ha sorprendido: se acuerda de todo. No tengo que explicarle cada vez quién soy, a qué me dedico o qué clientes tengo. Es una única conversación que va creciendo.
Qué es Instinct
Instinct es un asistente que hace cosas, no uno que te responde preguntas. No tiene app ni pantalla. Le escribes, le mandas un audio o le llamas, y él trabaja por detrás en un ordenador en la nube con su propio navegador. Guarda memoria de quién eres, de cómo te gusta trabajar y de lo que tienes pendiente, y puede quedarse vigilando algo durante días, como un hilo de correo, para avisarte cuando haya novedades.
Se conecta a tu correo, calendario y mensajería si tú le das permiso, y tiene integraciones con 1Password y Stripe. Detrás está Noah Shinn, investigador de agentes de IA y autor del paper Reflexion. Fortune publicó que han levantado dinero a valoraciones de miles de millones. Es un solo medio, así que tómatelo con pinzas. Está en beta privada, de momento gratis pero con límites, y sin precio ni fecha de apertura.
Lo que no he encontrado en ningún sitio oficial: qué idiomas soporta, en qué países funciona y la lista completa de conectores. Así que no te lo voy a inventar. (Si quieres el detalle técnico, ThinkBig y ENTER.CO tienen buenos análisis.)
Y no, no hablo del reloj de Garmin. Que ya sé que alguno ha llegado aquí buscando eso.
Los 10 usos que de verdad le doy
Correo
1. Resumen del correo cada mañana. Cada día laborable, a primera hora, me llega por WhatsApp lo importante de la bandeja. Solo lo importante, y sin marcarme nada como leído. Me tomo el café sabiendo qué me espera, no descubriéndolo.
2. Limpiar una bandeja con más de 300 correos sin leer. Llevaba semanas acumulando. Le pedí que me separara lo que necesitaba respuesta mía de lo que era ruido. No borró nada. Me devolvió una lista cortita de clientes esperando contestación y el resto clasificado. En una mañana pasé de 300 y pico a saber exactamente qué tenía que hacer.
3. Borradores que no salen sin mi OK. Le pido que me prepare respuestas a clientes y me las enseña antes de enviarlas. Él hace lo pesado, que es el primer borrador. Yo decido qué sale con mi nombre.
4. Perseguir correos que nadie contesta. Le dije que vigilara ciertos temas y me avisara si no había respuesta. Ya no tengo que acordarme de a quién le escribí la semana pasada, que con la cabeza que tengo era un problema.
Agencia y papeleo
5. Filtrar las alertas de las webs. Monitorizo las webs de los clientes y me llegan avisos a cascoporro. El 90% no importa. Le pedí que solo me avisara de lo crítico. Ahora, si Aimar me escribe por esto, sé que tengo que mirarlo ya.
6. Las facturas del trimestre para el asesor. Esto era una tarde entera buscando PDFs en el correo y renombrando archivos. Ahora se lo pido y me lo deja en una hoja de cálculo y un ZIP listo para mandar. Reviso, envío y a otra cosa.
7. Crear reuniones desde un mensaje. Le reenvío un mensaje suelto de esos de “quedamos el jueves a las 5” y me crea el evento en el calendario con enlace de videollamada incluido. Ni abro el calendario.
Día a día
8. Recordatorios cuando toca. Le suelto lo que tengo pendiente y me lo recuerda cuando hace falta, no cuando me acuerdo yo. Es lo más tonto de la lista y probablemente lo que más uso.
9. Audios en el coche. Me paso bastante tiempo conduciendo. Le mando notas de voz con lo que se me ocurre y me contesta, también en audio si quiero. Adelanto trabajo sin tocar el móvil.
10. Pedir cita en la barbería. Le dije que me buscara hueco con mi barbero para ese mismo día. Encontró la hora, llegó hasta el login… y se comió un CAPTCHA. Tuve que darle yo al último botón desde el móvil. Dos minutos. Lo cuento porque es justo donde está el límite hoy.
Lo que no hace (todavía)
Los CAPTCHA le paran en seco: si una web pide uno, te toca a ti. No todo tiene conector, y mi CRM, por ejemplo, se queda fuera. Las contraseñas no se mandan por el chat: las metes tú desde un enlace seguro y él las usa sin verlas.
Y lo de que no envía nada sin mi permiso: a mí me ha funcionado así, pero la prensa ha recogido algún caso de un correo enviado sin autorización. Revisa los permisos desde el primer día y no te fíes a ciegas.
Lo que de verdad me ahorra tiempo: darle rutinas
Al principio le pedía cosas sueltas. El salto vino cuando empecé a darle responsabilidades. Un encargo lo hace una vez. Una rutina te quita trabajo todas las semanas.
Esta es literalmente la frase que le mandé:
“Cada día laborable a las 8:30 mándame por WhatsApp un resumen con lo importante de mi correo. Solo lo importante, sin marcar nada como leído.”
Una frase y ya tienes un proceso que antes no existía. Piensa qué haces cada semana solo por disciplina y prueba a pasárselo a él.
Mi veredicto tras dos semanas
Para el trabajo de oficina repetitivo que vive en el correo, funciona. Resúmenes, clasificar, borradores, seguimientos, facturas, recordatorios. Sumando todas esas pequeñas tareas, me ahorra más o menos una hora al día, y sobre todo me quita ruido de la cabeza.
Si eres autónomo o trabajas en agencia con la bandeja reventada, pruébalo. Si ya vives en WhatsApp, no tienes que aprender nada nuevo.
Si tu trabajo depende de herramientas sin conector, o necesitas que todo se haga solo sin que tú toques nada, todavía no. Y si no te hace gracia darle tu correo y tu calendario a un servicio en beta que ni siquiera tiene precio, espera. Es una decisión de privacidad y no es menor.
Yo lo voy a seguir usando. Pero lo trato como a un empleado nuevo muy espabilado: poco acceso al principio, reviso lo que hace y le doy más cuando se lo gana.
Cómo conseguir una invitación
Instinct está en beta privada. Se entra con la invitación de alguien que ya lo use o apuntándote a la lista de espera en instinct.com. Si quieres probarlo, aquí tienes la mía:
Únete a Instinct con mi invitación
Para que quede claro: es mi enlace personal. A ti no te cuesta nada. Úsalo solo si te encaja.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Instinct? Un asistente de IA sin app. Le escribes o le llamas y hace tareas por ti: resumir el correo, crear reuniones, reservar citas.
¿Es gratis? Ahora mismo sí, con límites. No hay precio anunciado, así que puede cambiar.
¿Cómo consigo una invitación? Con la de alguien que ya lo use (la mía está arriba) o en la lista de espera de instinct.com.
¿Funciona por WhatsApp? Sí. Según la prensa también por iMessage, SMS y llamada. Yo lo uso por WhatsApp.
¿Funciona en español? No hay lista oficial de idiomas, pero yo lo uso en español sin problema. Si es para algo importante, haz antes una prueba pequeña.
¿Es seguro darle acceso al correo? Piénsatelo con calma. Pide permisos amplios, y la prensa ha recogido casos de usuarios con datos de Gmail que seguían ahí tras desconectar la cuenta (la empresa sacó luego una herramienta para borrarlos) y un correo enviado sin permiso. Conecta solo lo necesario y pide ver los borradores antes de que salga nada.
Y ahora tú: si mañana tuvieras un Aimar, ¿qué sería lo primero que le quitarías de encima?